lunes, 11 de noviembre de 2013

Y así empezó todo...

Parece que fue ayer. Esa noche, fría, oscura y aburrida noche de agosto en la que no había nada que hacer. Esa noche no sali. Las calles estaban desiertas. Buscando el entretenimiento, se me ocurrió pedirle algunos números de teléfono a Adolfo. Entre los cuales, uno destacó. Y se ha convertido en un verdadero apoyo de mi vida. La conversación empezó tranquila, pero fluida. Hablando sobre el pueblo, los amigos, Santa Marina. No sé ni cómo, ni por qué; sólo sé que ese 19 de agosto se ha convertido en una de las fechas más importantes de mi vida. Al igual que esa personita. ¿De verdad algo tan simple como un mensaje, te puede cambiar la vida? Mi respuesta, es que sí.

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