martes, 24 de diciembre de 2013

La llamada

22 de diciembre. Una noche de esperanza y amor. Era fría y como de costumbre, aburrida. Eché el petardo nocturno en la hermita, mientras hablaba con mi nana. Hubo un momento en que la hierba me pudo y con un nudo en la garganta le pedí que me dejase llamarla. Ella acepto. Tiritando, la llamé. Esperaba que tardara en cogerlo. Pasaron unos segundos y.... Escuche un "holi", de esa dulce voz. Mi verguenza y mi miedo desaparecieron. Fue como si escucharla me hubiera relajado. Procedí. En principio la voz me temblaba, al final, acabé con una sonrisa de oreja a oreja tras más de dos horas hablando. Todo acabó con un "te quiero, bobo" de sus labios. Para mi, todo era bonito. Llegué a casa tranquilo. Al mirar en Twitter me di cuenta de lo mucho que le gustó a mi nana. Cada día, me esfuerzo más por hacerla feliz, a pesar de que la distancia nos joda. Recordaré ese día, por la valiosa lección que aprendí:"la verguenza, sólamente lleva al desastre". Tendré en mente esta imagen durante mucho tiempo, espero que sepáis apreciar la belleza de su sonrisa. https://twitter.com/noe_london/status/414934334232334336

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