domingo, 8 de diciembre de 2013

Qué todo vuelva a ser como antes

Pedir disculpas no es precisamente mi fuerte. Tampoco son estrictamente necesarias. Pero yo las pediré, porque he de admitir que fuí imbécil y que es lo mínimo que mereces.
Lo siento Nana. Siento haber sido tan gilipollas. Siento tener que decir las cosas por WA por ser un cobarde y no decirlas a la cara, aunque estubieran delante Urbano, Marina y Natalia. Siento haber desaprovechado ese poco tiempo que estuviste aquí. Siento no haber valorado esa preciosa sonrisa como debía haber hecho cuando te tenía al lado. Siento no haberte dado ni una simple muestra de cariño, hasta que te fuiste. Realmente no quería que fuera así. Pero justo cuando te dije que quería hablar contigo a solas, cayó el WA. ¿Qué alegría verdad? Pero ahora.... ya no estas. Siempre recordaré ese jueves como uno de mis grandes errores en la vida y si no te lo dije en persona, te lo digo ahora. Que te quiero nana y que por muchas veces que lo diga, te aseguro que me quedo muy corto. Y si tengo que pasar años diciendotelo para que lo creas, lo haré. Porque de haber sabido cómo me iba a sentir tras tu marcha no me lo hubiera pensado dos veces y hubiera pasado todo el tiempo que hubiera podido contigo. Deberas que lo siento mucho.

No me perdonaré nunca el no haberle dado un abrazo hasta que se fue. Con razón me supo tan mal. Realmente yo ni siquiera lo merecía. Allá donde estes, recuerda que aunque no te lo pudiera decir en persona, quiera que no decaigas nunca, una de esas preciosas sonrisas (que tuve el placer de ver) siempre. Se feliz vayas a dónde vayas, sin importarte lo que digan los demás de ti.
En fin. Se que al decirlo continuamente la expresión pierde valor, pero no decirtelo ya se me hace extraño. Simplemente, te quiero Noe. Gracias por todo lo que has hecho por mi.

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